Infraseguro: cuando tener una póliza no significa estar bien asegurado

Contratar un seguro es importante, pero ¿qué ocurre cuando los capitales asegurados no se corresponden con el valor real de lo que queremos proteger?
Esta situación, conocida como infraseguro, puede pasar desapercibida durante años y convertirse en un problema económico cuando se produce un siniestro.
¿Qué es el infraseguro?
El infraseguro se produce cuando el capital asegurado es inferior al valor del interés asegurado.
Puede ocurrir en un seguro de hogar, comercio, industria o empresa, especialmente cuando los capitales no se revisan periódicamente.
Una reforma, la adquisición de nueva maquinaria o el incremento del valor de las existencias pueden provocar que una póliza que inicialmente estaba bien ajustada deje de estarlo.
Un ejemplo: un comercio asegurado por debajo de su valor
Imaginemos un comercio cuyo contenido —mobiliario, equipos y mercancías— tiene un valor de 100.000 euros, pero cuya póliza únicamente contempla un capital asegurado de 60.000 euros.
Un incendio provoca daños materiales valorados en 30.000 euros.
¿Recibiría el propietario una indemnización de 30.000 euros?
No necesariamente.
Si resulta aplicable la regla proporcional prevista en la Ley de Contrato de Seguro, la indemnización se calcularía teniendo en cuenta la relación entre el capital asegurado y el valor real del interés.
En este ejemplo, la indemnización sería de 18.000 euros, por lo que el propietario tendría que asumir los 12.000 euros restantes.
Este cálculo es ilustrativo: presupone que se aplica la regla proporcional y que no existen otras condiciones que modifiquen el resultado.
¿Por qué podemos tener un infraseguro sin saberlo?
Una de las particularidades del infraseguro es que puede aparecer con el paso del tiempo, incluso cuando la póliza se contrató correctamente.
Pensemos en una vivienda asegurada hace diez años. Desde entonces, sus propietarios han reformado la cocina, renovado el mobiliario e incorporado nuevos electrodomésticos. Sin embargo, los capitales asegurados apenas se han revisado.
Algo similar ocurre en los negocios que amplían sus instalaciones, adquieren maquinaria o incrementan sus existencias sin actualizar las condiciones de su seguro.
El problema no siempre está en cómo se contrató la póliza, sino en que las necesidades del asegurado evolucionan y el seguro no siempre lo hace al mismo ritmo.
En el caso de las viviendas, además, es importante distinguir entre el valor de reconstrucción del continente y el valor del contenido, de acuerdo con los criterios establecidos en cada póliza. El incremento del precio de mercado de una vivienda no implica necesariamente que exista infraseguro.
Por eso, una revisión periódica permite detectar posibles desajustes antes de que se produzca un siniestro.
¿Cómo podemos evitar el infraseguro?
La prevención comienza con una correcta valoración de los bienes y una revisión periódica de las pólizas.
Conviene prestar especial atención a situaciones como:
- Reformas o ampliaciones de viviendas y negocios.
- Adquisición de maquinaria, mobiliario o equipos.
- Incrementos importantes de mercancías o existencias.
- Capitales asegurados que llevan años sin revisarse.
También es fundamental comprobar las condiciones del contrato, ya que determinadas pólizas contemplan modalidades de aseguramiento o cláusulas que modifican la aplicación de la regla proporcional.
El asesoramiento, clave para estar correctamente asegurado
En Tándem Correduría de Seguros sabemos que una póliza no debe valorarse únicamente por su precio, sino también por la adecuación de sus coberturas y capitales a las necesidades del asegurado.
Por eso, trabajamos junto a nuestra red de colaboradores para analizar los riesgos, revisar las garantías y buscar soluciones aseguradoras adaptadas a cada situación.
Porque estar asegurado es importante, pero estar correctamente asegurado es lo que realmente marca la diferencia cuando ocurre un siniestro.